TU IDEA
Trae el problema. Lo demás lo pensamos juntos
No hace falta que llegues con un plan, una presentación ni una lista de funcionalidades. Basta con el problema: quién lo sufre, cómo se apaña hoy y por qué nadie lo ha resuelto todavía. Esa es la materia prima con la que trabajamos.

Qué pasa cuando nos la cuentas
- 01
La leemos entera
Una persona del equipo lee tu propuesta de principio a fin y te responde en un día laborable. Sin respuestas automáticas.
- 02
Te decimos la verdad
Si no vemos producto, te lo decimos y te explicamos por qué. Un no a tiempo también ahorra dinero.
- 03
Si encaja, trazamos el rumbo
Un encuadre claro: qué construiríamos primero, qué dejaríamos fuera y cómo se sostendría una vez publicado.
LA CRIBA
Pasa tu idea por el mismo filtro que las nuestras
Cuatro preguntas. Son las que nos hacemos antes de escribir una línea de código, y descartan la mayoría de nuestras propias ideas. Tus respuestas no salen de tu navegador hasta que decidas enviárnoslas.
LA CRIBA
señales a favor
Responde a las preguntas y la criba te dirá en qué punto está tu idea.
EL FORMULARIO
Empieza por el problema
Solo el problema es imprescindible, además de cómo contactarte. El resto ayuda, pero no obliga. Escribe como hablarías, sin tecnicismos: el mejor punto de partida es una frase que describa una molestia real.
Antes de que preguntes
¿Y si mi idea no encaja con vosotros?
Te lo diremos igual de rápido. Y si se nos ocurre quién podría ayudarte mejor, también.
¿Tengo que contar todos los detalles?
No. Para la primera conversación basta con el problema. Lo que consideres sensible puede esperar a que hablemos.
¿Qué tipo de software construís?
Producto web: plataformas, paneles, automatizaciones e IA aplicada a procesos concretos. Es lo que construimos para nosotros, y lo que mejor sabemos sostener.
¿Cuánto cuesta?
Depende del alcance, y no daremos una cifra sin entender antes el problema. Lo que sí hacemos es cerrar el alcance antes de empezar, para que no haya sorpresas por el camino.