TU IDEA

Trae el problema. Lo demás lo pensamos juntos

No hace falta que llegues con un plan, una presentación ni una lista de funcionalidades. Basta con el problema: quién lo sufre, cómo se apaña hoy y por qué nadie lo ha resuelto todavía. Esa es la materia prima con la que trabajamos.

Cuaderno abierto con un esquema a lápiz de cajas y flechas, junto a un café y unas semillas.

Qué pasa cuando nos la cuentas

  1. 01

    La leemos entera

    Una persona del equipo lee tu propuesta de principio a fin y te responde en un día laborable. Sin respuestas automáticas.

  2. 02

    Te decimos la verdad

    Si no vemos producto, te lo decimos y te explicamos por qué. Un no a tiempo también ahorra dinero.

  3. 03

    Si encaja, trazamos el rumbo

    Un encuadre claro: qué construiríamos primero, qué dejaríamos fuera y cómo se sostendría una vez publicado.

LA CRIBA

Pasa tu idea por el mismo filtro que las nuestras

Cuatro preguntas. Son las que nos hacemos antes de escribir una línea de código, y descartan la mayoría de nuestras propias ideas. Tus respuestas no salen de tu navegador hasta que decidas enviárnoslas.

  1. ¿Hoy se resuelve con un apaño?

    Un grupo de mensajería, una hoja de cálculo compartida, una libreta. Si alguien ya se ha montado un remedio, el dolor es real.

  2. ¿Quien lo sufre lo cuenta sin que se lo sugieras?

    Si tienes que explicar el problema para que te den la razón, todavía no es un problema.

  3. ¿Sabes exactamente quién lo sufre?

    «Todo el mundo» no es un usuario. «Las familias de un mismo colegio» sí lo es.

  4. ¿Podría funcionar sin que nadie lo vigile a diario?

    Si necesita a alguien detrás cada día, es un servicio, no un producto. Puede estar bien, pero es otra cosa.

LA CRIBA

señales a favor

Responde a las preguntas y la criba te dirá en qué punto está tu idea.

EL FORMULARIO

Empieza por el problema

Solo el problema es imprescindible, además de cómo contactarte. El resto ayuda, pero no obliga. Escribe como hablarías, sin tecnicismos: el mejor punto de partida es una frase que describa una molestia real.

Descríbelo como se lo contarías a alguien de fuera.

Cuanto más concreto, mejor: «los encargados de turno», no «las empresas».

El apaño actual: mensajes, hojas de cálculo, papel, un programa que nadie quiere usar.

Por ejemplo: hostelería, un club deportivo, una cooperativa.

¿En qué punto está?

Antes de que preguntes

¿Y si mi idea no encaja con vosotros?

Te lo diremos igual de rápido. Y si se nos ocurre quién podría ayudarte mejor, también.

¿Tengo que contar todos los detalles?

No. Para la primera conversación basta con el problema. Lo que consideres sensible puede esperar a que hablemos.

¿Qué tipo de software construís?

Producto web: plataformas, paneles, automatizaciones e IA aplicada a procesos concretos. Es lo que construimos para nosotros, y lo que mejor sabemos sostener.

¿Cuánto cuesta?

Depende del alcance, y no daremos una cifra sin entender antes el problema. Lo que sí hacemos es cerrar el alcance antes de empezar, para que no haya sorpresas por el camino.